sábado, 26 de junio de 2021

A ti

A ti

Bambús florecidos



Caíste con gran estrépito.

El ruido alejó a los felinos

que antes se refugiaban en ti.


La lluvia caía implacable

sobre toda tu longitud,

que extendida por el suelo,

abría los brazos esperando la muerte.


El sobresalto de todos

se convirtió en el dolor de todos.

Allí, en el patio

bajo la lluvia inclemente,

bajo el embate del violento viento,

tú habías caído...


Mis lágrimas se sumaron a las gotas de lluvia.

Años y años de permanecer con nosotros 

y esa noche aciaga te nos fuiste,

 sin que pudiéramos

hacer: ¡Nada!


Ninguno pensó que en tan solo unos minutos

hubiera ese fatal desenlace para tu vida.

Ahí estabas, inerte,

frente a los atónitos ojos de tu familia.

¡Sí! de tu familia,

porque no hay que ser humano

para ser parte de una.


Fuiste por dieciséis largos años

parte nuestra y de otros.

En tus ramas anidaban los pájaros;

en tus raíces vivían las culebras y las ranas.

Los gatos trepaban infructuosamente

por tus varas tratando de alcanzar los nidos.


Cuando el sol calienta y golpea nuestros cuerpos 

es cuando más sentimos tu partida.

¡Qué horrible es perder a quién se ha querido!


Todavía no puedo ver las ramas rotas.

Las varas  caídas... el espacio vacío 

donde estuviste...

¡Donde estuviste, bambú!




Autora: La primera ARA




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Publicación destacada

Enredado

Enredado   Estoy enredado en los diminutos e innumerables hilos de mis pensamientos. Nublado por la lamentable idea de recuperar lo perdido...