Estamos locos y… ¡No lo sabíamos!

Según un estudio reciente de la IA (que gobierna el mundo) se demostró que el 99% de los humanos no saben que están locos. Según ella (IA), los humanos de finales del siglo XXI (2085) no estaban preparados para aceptar las consecuencias de las decisiones tomadas en los siglos anteriores. En este análisis se explica que prevaleció en la humanidad un despilfarro de los recursos naturales y un abuso hacia los demás (y hacia ellos mismos) que los llevó a un estado de depravación total, y atentaron contra la salud de su hábitat (La Tierra).
Desglosando los ítems aplicados en el estudio, hay tres renglones que debieron ser los últimos y que fueron los primeros en dar evidencias claras y precisas del desbarajuste mental de la sociedad actual.
A pesar de que pensadores, científicos de distintas disciplinas, profesionales de la salud mental, ministros religiosos de diversas creencias, líderes políticos de las grandes potencias y jefes militares insistieron que lo que sucedía era repetitivo, que desde siempre la humanidad había actuado de tal o cuál forma; y que no había NADA nuevo en el comportamiento social, familiar y mental de la humanidad de finales del siglo XXI.
Algunos ítems contradecían esas opiniones, en especial la de los tres renglones que no debían estar ahí, mucho menos como los más críticos. El primer renglón era el mental. Algunos ciudadanos de esta época (80%) de la población acudían en busca de “ayuda mental” en fármacos (que una vez fueron prohibidos), rituales religiosos, pandillas, deportes de alto riesgo, ( algunos llegaron incluso a hacerse mercenarios y perecieron en las guerras inventadas) y se negaban a aceptar algún tipo de ayuda psicológica o psiquiátrica porque estaban “bien”. Lo peor surgió después, cuando hubo zonas que eran inhabitables porque los que se aventuraron a llegar hasta la entrada de “esos barrios”, guetos o como lo hayan denominado, era una entrada al infierno. La basura acumulada, el mal olor era parte del entorno; los escombros de las edificaciones derruidas daban la sensación de estar en una zona de guerra o un lugar dónde hubo un terrible seísmo. Las personas que se hallaban ahí estaban con la mirada perdida, sucios, desnutridos… era una ciudad destruída, habitada por zombies sin cerebro. Y siguen ahí en estado vegetativo sin pensar ni razonar. ¿Cómo llegaron a eso? Lo peor era la negación de que existían problemas mentales.
El segundo ítem que se publicó se trataba de la familia. Según algunos, no había ningún tipo de problemas en las familias de este siglo…la investigación arrojó unas cifras alarmantes cuando se censaron las familias. El total de familias contabilizadas era risible: de cada ciudad o pueblo censado la cantidad de “familia” era tan pírrica que daba pena mencionar esa palabra. En algunos casos, “la familia” no era más que dos o tres personas del mismo sexo que no tenían ningún tipo de consanguinidad (no eran familia), otras, tenian a parejas de ancianos con perros y gatos, sin hijos ni nadie más. Un 85% eran personas que se juntaban para satisfacer algunas necesidades: económicas, religiosas, sexuales, educativas, por trabajos, etc. y otros vivían solos. Los niños entrevistados pertenecían a padres distintos, a madres distintas, o estaban con abuelos, tíos, o en instituciones gubernamentales que los reunía para “hacerlos ciudadanos respetables”. Si se busca ahora, a una familia tradicional, no se halla en ningún lado. ¿No hay problemas mentales en las familias entrevistadas? Si no hay familia, como se conocía antes, entonces, no hay problemas ¡¿!?
El tercer ítem debió doler si por obra de un milagro alguien de finales del siglo XX o principio del XXI hubiese tenido la osadía de estar vivo para ver los daños ocasionados al hogar de los humanos.
La Tierra es un planeta que tenía miles de especies de animales y vegetales, también humanos. Estos siguiendo los dictados de aquel mandato de “Creced y multiplicaos, y señorear sobre plantas y animales y subyugarlos” o sea, acaben con todo lo que crean que no es necesario, y eso parece que así fue entendido… Los recursos naturales fueron agotados, las plantas y animales manipulados a su antojo y los océanos fueron convertidos en cloacas. Sí. ¿Hay problemas mentales en una población que tiene un entorno infesto? ¿¡NOOO!?
En conclusión: “Estamos locos…¡y no lo sabíamos!
Autora: La primera ARA