lunes, 25 de abril de 2022

A veces (viajero 2)

 A veces (viajero 2)

lluvia sobre la calle


El sonido difuso de la lluvia,

a veces, se mezcla con los pensamientos...

Corren a la par por el infinito,

dejando un rastro que se pierde en el tiempo.


Parece que las alas de los pensamientos, 

a veces, se ensanchan con la lluvia.

No hay obstáculo para viajar

a los confines del Universo.


Si el sonido es tu guía

el viaje es más placentero...

a veces...


Los suspiros acompasados con la lluvia,

los pensamientos con los suspiros, unificados todos

escudriñan los insondables mundos inhabitados por los cuerpos físicos que aprisionan.


A veces, el ser etéreo vaga, deambula...

y se pierde en el infinito...



Autor: Anónimo 


lunes, 18 de abril de 2022

Una visita sin rostro

Una visita sin rostro

mujer sin rostro




Los pasos que lentamente resonaban en el ambiente lo despertaron. Confundido se despertó y miró sus alrededores. No conocía nada; asustado se puso a mirar en todas las direcciones y se percató de que se encontraba en una habitación bastante grande, con paredes de madera pintadas de blanco con patrones de flores grises y una buena iluminación. Asustado, trataba de decidir lo más rápido que podía. En su mente solo se repetía: ¿Será seguro escapar? ¿Podré vivir si me quedo esperando?

Los pasos que escuchaban en el ambiente sonaban más fuertes; sabía que algo vendría. Sin pensarlo nuevamente, salió de la habitación antes de que se acercará quién quiera que fuera. Al salir, notó que era un lugar de pasillos anchos, con paredes del mismo estilo. Intentaba escapar lo más sigilosamente posible pero el lugar era laberíntico. Cuando casi llegaba al final del pasillo, pudo ver a lo lejos algo que se giraba por su antiguo recorrido.

Como no había escuchado ninguna puerta abrirse antes se incómodo y se entró a la más cercana antes de que lo alcanzará aquel misterioso personaje que caminaba por los pasillos. Adentro, la habitación estaba completamente vacía; no había lugar dónde esconderse. Decidió ponerse detrás de la puerta para intentar atacar por sorpresa a quién sea que entrase. En silencio, intentó escuchar a ver si notaba más sonidos además de los pasos. Lamentablemente, no se escuchaba nada, como si estuviese en un lugar completamente aislado.

Los pasos sonaban cada vez más cerca. El se mantenía en su posición preparándose para lo peor. Finalmente, los pasos llegaron a sonar lo suficientemente cerca como para decir que estaba frente a la puerta. Temblando del miedo, seguía esperando a que entrara o que se fuera.

Después de un tiempo, los pasos empezaron a sonar un poco lejos. Cuando logró sentirse lo suficientemente seguro decidió salir. Mientras buscaba la salida de ese extraño lugar, pensaba en quién pudo llevarlo a este. Recordaba los pocos conflictos que tuvo en su vida. Siempre había sido alguien tranquilo, no buscaba problemas y casi siempre le caía bien a la gente.

Después de un rato ya no se escuchaban los ecos de los pasos que sonaban por aquellos largos pasillos. Luego de bastante tiempo y confusión, encontró una puerta diferente a las otras. Como no se escuchaba absolutamente nada, además de sus propios pasos y respiración; decidió entrar.

Por alguna extraña razón, detrás de la puerta se encontraba un pasillo similar al que estaba anteriormente, pero esta vez las paredes estaban más deterioradas. Sorprendido ante tal situación se quedó completamente asustado. Se devolvió por donde entró, cerró la puerta y se sentó a descansar en el suelo. Estuvo pensando por un tiempo si entraba o no. Decidido de una vez por todas empezó aventurarse por esos extraños pasillos deteriorados.


Luego de un tiempo, iba a ir por el ultimó pasillo de esa zona que no había revisado. Justamente cuando estaba decidido a doblar la esquina sintió una extraña sensación. Se quedó completamente congelado por unos segundos y luego decidió intentar pasar por el pasillo desde otra dirección. Cuando consiguió lograrlo, observó el sitio que evitó pasar y lo consideró una distancia segura.


Al observar lo que se encontraba ahí lo dejó completamente perturbado. A la vuelta de esa esquina se encontraba una chica joven, completamente inmóvil y sin rostro. Por alguna extraña razón el tenía la certeza de que algo la acompañaba. Más asustado que antes, empezó a correr lo más rápido que pudo hasta que repentinamente se desmayó.


Cuando despertó, miró por todos lados para ver si seguía en aquel misterioso lugar. Concluyó que estaba en su habitación. A los pocos segundos empiezan a tocar su puerta. Lentamente, se levantaba de su cama, para ir a responder a quién se encontraba tocando. Respondió gritando: “ya voy”. Repentinamente, los toques fueron más insistentes. Se apresuró y se acercó más a la puerta. En el momento que puso la mano sobre el pomo de la puerta sintió un escalofrió y una inmensa sensación de terror. Justamente en ese momento fue que recordó que él vivía solo en la casa de sus padres…



Autor: El tercer ARA


lunes, 4 de abril de 2022

“La loca”

Dos mujeres chismeando



Personajes: Vecina #1, Vecina #2, “La loca”.

Escenario: Esquina de una calle cualquiera, en un pueblo de R.D.

Vecina 1: 

-Hola, vecina, ¿Qué tal?


Vecina 2:

 -Igual que siempre, ¿Cómo va ese embarazo?


Vecina 1:

 -Muy bien. Oye, ¿es verdad que te mudaste cerca de una loca ?


Vecina 2:

 -Sí, ella habla con los animales, le pide excusas y los llama a comer.


Vecina 1:

 -¡Qué loca! ¿Por qué no la internan, pero, porqué no fuiste a la fiesta el domingo? Bebimos y se bailó de más.


Vecina 2:

 -¿Pero bebiste embarazada? ¿No hace daño así?


Vecina 1:

 -¡Qué va! la cerveza limpia. Dime más de la loca.


Vecina 2:

 -Bueno, ella tiene la casa llena de bichos y plantas.


Vecina 1:

 -¡Qué asco! Ese reguero de matas. Mi marido cortó todo ese reguero de árboles del patio. Eso solo llama mosquitos, ciempiés y pájaros.


Vecina 2:

 -Pero a “la loca” le gusta eso. Me voy. Tengo que comprar un jarabe para la tos. Hace días que no duermo tosiendo.


Vecina 1:

-Pero ¿no dejaste de fumar?

Vecina 2:

 -Sí, pero los cigarrillos , la juca no. Es divertida, pero tengo que pelearle a mi hijo, quiere fumar y bebe porque su papi y yo lo hacemos. Le dije que cuando cumpla nueve.


Vecina 1:

-¡Nos vemos luego!


“La loca”:

-¡Caramba! Si no las escucho hasta yo hubiera creído que yo era la loca.



Autora: La primera ARA


Publicación destacada

Enredado

Enredado   Estoy enredado en los diminutos e innumerables hilos de mis pensamientos. Nublado por la lamentable idea de recuperar lo perdido...