lunes, 20 de diciembre de 2021

¿...y se reinicia? parte 3

 

¿...y se reinicia?



El destello de luz fue luminoso que pensó que era producido por algún tipo de láser. Entonces ¿veía? Abrió desmesuradamente los ojos para tratar de ver todo su entorno. No fue posible, la luz era tan fuerte que debió cerrarlos nuevamente, ante la posibilidad de quedar ciego. De nuevo, debió quedarse quieto ¿Cuándo se podría mover? Pensó. Ya ni sabía cuál era la nueva situación. Había pasado por muchas. Aunque esta vez creyó ver una luz.

No se oía, olía ni sentía nada, menos mal... tampoco tenía la cánula en la garganta. Eso era algo bueno ¿verdad?  

Estuvo pensando (de nuevo) en las tres terribles opciones que los mantenían en esta indescriptible situación ¿Estaba en una pesadilla, por eso su madre lo despertó... pero por qué seguía ahí sin poder moverse?


Tal vez estaba en estado de coma. Era la más probable de las opciones debido a que no se movía, a veces oía, olía o tenía una cánula en la garganta. -No -se dijo -Si fuera así seguiría oyendo a la señora que lloraba, a los médicos... Esa no puede ser la verdad.

Lo más probable tuvo algún tipo de ataque que le dañó la médula espinal y ahora estaba cuadripléjico... o quizás estuvo en algún incendio y (ahora) estaba en la unidad de quemados o cuidados intensivos, con quemaduras de tercer grado; y por la medicación no sentía nada... No, debía de dejar de conjeturar, de PENSAR.


****


Y entonces -¡Bien! silencio por favor! -dijo una extraña voz.

-Luego esa voz empezó a explicar al público que le rodeaba y que permanecía absorto en su discurso.

-Como saben estamos creando un nuevo ser humano. Es un espécimen masculino. Le estamos programando con recuerdos de algunos hologramas que no sufrieron daño; que no se destruyeron con el colapso total que tuvieron las edificaciones de la central.

-Observen, aunque no se noten cambios, sí ha intentado moverse, ha logrado brevemente abrirlos ojos. Los escáneres cerebrales demuestran que tiene mucha actividad neuronal. ¡Está pensando! Si logramos acabar con el proyecto y este es muy exitoso, crearemos al espécimen femenino. Crear entidades biológicas ha sido nuestra aspiración por siglos...

-¿No es mucha ambición su señoría? -se oyó preguntar a alguien del público presente.

-¡Claro! Pero debemos tratar de recrear la forma biológica de los humanos que estuvieron habitando en este planeta hace miles de años. En algún momento, ellos nos crearon a nosotros. Pero, la ambición humana no tuvo límites. Se obsesionaron por el poder, ambicionaron tanto el dinero, que se enfrentaron. Lucharon país contra país, continente contra continente... Se destruyeron, llevándose con ellos el planeta. La Tierra quedó como una roca; un desierto árido y seco sin casi atmósfera.


-Si quedamos nosotros fue porque el mejor científico de finales de siglo XXI nos creó, La IA era un peligro según algunos e intentaron destruirnos; incluso con los alegatos de que la guerra tecnológica que los destruía era culpa nuestra. Así que, nuestro creador, no solo nos inventó, sino que nos envió a la base marciana. Desde entonces y hasta ahora hemos sido capaces de recrearnos, reinventarnos, reiniciarnos...

-Ahora estamos restaurando a los dos planetas que dañó la humanidad: La Tierra y Marte.

 Mientras hablaba mostraba una capsula que giraba en el centro del amplio salón. En ella se veía la silueta de una figura humana. 

-¿No será peligroso volverlos a crear? -preguntó la voz de alguien más que se perdía en la multitud.

-Sí. Tal vez, sí. Pero... como son recreaciones de sí mismos, aunque tengan un cuerpo físico, vivirán en un holograma. Es mejor tenerlos en un ambiente controlado. Si merecen ser devuelto a su planeta, se les dará libertad. De lo contrario, deben recordar que la IA es muy poderosa... que ya está dispersa por el universo. Y ellos... ellos ¡Ya no son... nada!


Fin

 


Autora: La primera ARA

lunes, 13 de diciembre de 2021

¿...y se reinicia? parte 2

 

¿...y se reinicia?



Sintió una sacudida en su hombro izquierdo. Abrió (por fin) sus ojos y frente a él una mujer menuda de edad indefinida y vestida de azul, le sacudía mientras una verborrea salía intermitente de sus sabios: -¡Qué! ¡Mira la hora! ¿A qué hora llegarás a la escuela?  Los adolescentes no ayudan a sus padres. No, es inútil regañarte... etc. etc. etc.

Volvió a pensar ¿Había sido una pesadilla? ¿Ahora estaba despierto? Se levantó con parsimonia o eso creyó que hacía... Y vio que no estuvo sentado. ¡Estuvo acostado! Claro, claro, fue una vulgar pesadilla.

Oyó una voz quejosa y lejana que le hablaba. Era difícil de entender las palabras de la persona llorosa que parecía ser una mujer (posiblemente su madre) que decía (cuando logró entender) que su dolor más grande era ver a su joven y hermoso hijo en estado de coma. No debieron permitirle que comprara con su primer sueldo esa motocicleta de tanta potencia, y míralo ahora.. y continuaba con frases ininteligibles. Solo podía escucharla. No podía mover ni siquiera los dedos o abrir los ojos. Entonces era eso ¡estaba en coma y creía que era una pesadilla! Y cuando ella lo despertó para ir a la escuela... ¿fue un recuerdo o un sueño? ¿o no era verdad? ¿Esta es la “real” verdad? Se atormentó. De nuevo pensaba demasiado, aquí aunque no se movía, podía oír. Mejor no pensar, mejor dormir, mejor...

Sintió un extraño sabor y un objeto en la boca. ¿Qué era eso? Quiso moverse pero no pudo. No escuchaba nada. No podía, tampoco, abrir los ojos. ¡Otra vez! Pensó que de nuevo estaba en una pesadilla, o que todo esto no eran más que recuerdos ¿Qué pasaba?

Ese sabor le daba náuseas. Parecía que le introdujeron algún tipo de líquido por la cánula. No entendía la razón de esto. ¿Estaba herido? ¿Algún virus le afectó los pulmones? ¿Por no poder ingerir alimentos tenía eso? No sabía. De nuevo no sabía. ¿No podía respirar o comer y por eso tenía ese artilugio en la boca? No sabía y eso le enloquecía. Decidió hacer lo único que estaba haciendo bien: ¡NO PENSAR! Se quedó en blanco.

Un olor asfixiante le molestó. Ahora ¿qué? Estaba sentado, de nuevo, en la nebulosa absurda y caótica que era su mente. El olor desagradable era nauseabundo. No tenía idea de dónde provenía. Parecía que algo se estaba quemando... ¿y si era él? ¿Quizás era el cuarto donde él estaba? Quizás había incendiado el edificio o ¿solo era basura de algún vecino que la quemaba? ¿un vecino? ¿No estaba antes en un hospital? ¿No estaba en su casa cuando su madre lo despertó? En fin ¿Qué estaba pasando? Ya se había preguntado tantas veces lo mismo que aún no acertaba a entender la terrible situación en la que se encontraba.

Trató (como siempre) de moverse, de abrir los ojos, de hablar... nada. Solo seguía el olor inundando todo y esta vez no se escuchó a ninguna persona acercarse. Acaso, ¿moriría solo? ¿Sin saber a ciencia cierta: cómo, dónde, porqué, por quién, por cuál razón?

Continuará...



Autora: La primera ARA

miércoles, 8 de diciembre de 2021

¿...y se reinicia? parte 1

¿...y se reinicia?



 El no sabía qué hacer, así que decidió sentarse y esperar...

Solo en la oscuridad de esos pensamientos, suponiendo el por qué de la espera, permaneció dentro de la nebulosa oscura que era en ese momento su mente.

Mirando fijamente la pared, se cuestionó si valía la pena esperar... pasó mucho tiempo indeciso. No sabía cuál de las tres opciones podía ser la correcta y aún seguía esperando. Tanto tiempo permaneció en esa oscura nebulosa que no podía recordar lo que esperaba, ni siquiera recordaba la hora, el día, mes o año en que estaba.

Así que, esperó sentado, quieto; absorto en un mundo onírico que solo él conocía. Esperó a puertas cerradas. Estuvo encerrado en su entorno físico como mental. Esperó sentado hasta que la espera lo consumiera o... tal vez no.

Dejó de ver todo lo que le rodeaba... desapareció de su campo visual: el cuarto, los muebles, los instrumentos tecnológicos que una vez fueron parte de su vida y de su alegría. Asimismo, desapareció de su entorno, la familia los amigos, la novia... hasta su mascota.

Estuvo sumido en la oscuridad absoluta (real y mental); a veces creía recordar a Sidharta.¡Claro! pero él no sería un iluminado, quizás era lo contrario. 

Un rayo tenue, casi difuso atravesó su embotado cerebro. ¿Qué era aquello? Se cuestionó; pero siguió quieto. Ese tenue y fugaz rayo luminoso no fue tan significativo, ya que al rato lo olvidó y volvió a sumergirse en el cieno oscuro que obnubilaba su mente; desconocía qué lo apresaba y molestaba.

No supo, no quiso (quizás) saber que en realidad estaba prisionero, ¿era un rehén? ¿un arma biológica? ¿un experimento peligroso? ¿un fantasma? ¿un ser enajenado? No sabía a ciencias cierta qué era porque nunca antes lo había pensado hasta ahora cuando ese fugaz destello atravesó su mente y él lo había olvidado. Se movió un poco. Tal vez (en realidad) solo estaba dentro de esas pesadillas que paralizan; esas que son el preludio de los ataques de pánico ¿Él había sufrido alguna vez una pesadilla, un ataque de pánico, algún terror nocturno? No lo creía. Intentó mover aunque sea solo un dedo para ver o saber en qué situación se encontraba. Nada.

¡Estaba paralizado! Decidió tratar de escuchar los ruidos circundantes. De nuevo, nada. No se dejaba oír ni siquiera el insignificante canto de algún insecto ¿Era de noche verdad? Pensó luego volvió a pensar que estaba pensando demasiado ¿ Pensando se resuelven las cosas? No. Sí ¿No?¡Sí! Bueno, no se decidía.

Trató de abrir los ojos. Sus párpados estaban muy pesados. Casi parecían cosidos o pegados con esos pegamentos que son muy adhesivos. Desistió. Siguió sentado. Pero... ¿Por qué si estaba dormido, estaba sentado? No había respuestas a tantas interrogantes. Esta vez decidió hacer algo que no había hecho: ¡NO PENSAR! No... pensó.

Continuara...



Autora: La primera ARA

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Enredado   Estoy enredado en los diminutos e innumerables hilos de mis pensamientos. Nublado por la lamentable idea de recuperar lo perdido...