lunes, 13 de diciembre de 2021

¿...y se reinicia? parte 2

 

¿...y se reinicia?



Sintió una sacudida en su hombro izquierdo. Abrió (por fin) sus ojos y frente a él una mujer menuda de edad indefinida y vestida de azul, le sacudía mientras una verborrea salía intermitente de sus sabios: -¡Qué! ¡Mira la hora! ¿A qué hora llegarás a la escuela?  Los adolescentes no ayudan a sus padres. No, es inútil regañarte... etc. etc. etc.

Volvió a pensar ¿Había sido una pesadilla? ¿Ahora estaba despierto? Se levantó con parsimonia o eso creyó que hacía... Y vio que no estuvo sentado. ¡Estuvo acostado! Claro, claro, fue una vulgar pesadilla.

Oyó una voz quejosa y lejana que le hablaba. Era difícil de entender las palabras de la persona llorosa que parecía ser una mujer (posiblemente su madre) que decía (cuando logró entender) que su dolor más grande era ver a su joven y hermoso hijo en estado de coma. No debieron permitirle que comprara con su primer sueldo esa motocicleta de tanta potencia, y míralo ahora.. y continuaba con frases ininteligibles. Solo podía escucharla. No podía mover ni siquiera los dedos o abrir los ojos. Entonces era eso ¡estaba en coma y creía que era una pesadilla! Y cuando ella lo despertó para ir a la escuela... ¿fue un recuerdo o un sueño? ¿o no era verdad? ¿Esta es la “real” verdad? Se atormentó. De nuevo pensaba demasiado, aquí aunque no se movía, podía oír. Mejor no pensar, mejor dormir, mejor...

Sintió un extraño sabor y un objeto en la boca. ¿Qué era eso? Quiso moverse pero no pudo. No escuchaba nada. No podía, tampoco, abrir los ojos. ¡Otra vez! Pensó que de nuevo estaba en una pesadilla, o que todo esto no eran más que recuerdos ¿Qué pasaba?

Ese sabor le daba náuseas. Parecía que le introdujeron algún tipo de líquido por la cánula. No entendía la razón de esto. ¿Estaba herido? ¿Algún virus le afectó los pulmones? ¿Por no poder ingerir alimentos tenía eso? No sabía. De nuevo no sabía. ¿No podía respirar o comer y por eso tenía ese artilugio en la boca? No sabía y eso le enloquecía. Decidió hacer lo único que estaba haciendo bien: ¡NO PENSAR! Se quedó en blanco.

Un olor asfixiante le molestó. Ahora ¿qué? Estaba sentado, de nuevo, en la nebulosa absurda y caótica que era su mente. El olor desagradable era nauseabundo. No tenía idea de dónde provenía. Parecía que algo se estaba quemando... ¿y si era él? ¿Quizás era el cuarto donde él estaba? Quizás había incendiado el edificio o ¿solo era basura de algún vecino que la quemaba? ¿un vecino? ¿No estaba antes en un hospital? ¿No estaba en su casa cuando su madre lo despertó? En fin ¿Qué estaba pasando? Ya se había preguntado tantas veces lo mismo que aún no acertaba a entender la terrible situación en la que se encontraba.

Trató (como siempre) de moverse, de abrir los ojos, de hablar... nada. Solo seguía el olor inundando todo y esta vez no se escuchó a ninguna persona acercarse. Acaso, ¿moriría solo? ¿Sin saber a ciencia cierta: cómo, dónde, porqué, por quién, por cuál razón?

Continuará...



Autora: La primera ARA

miércoles, 8 de diciembre de 2021

¿...y se reinicia? parte 1

¿...y se reinicia?



 El no sabía qué hacer, así que decidió sentarse y esperar...

Solo en la oscuridad de esos pensamientos, suponiendo el por qué de la espera, permaneció dentro de la nebulosa oscura que era en ese momento su mente.

Mirando fijamente la pared, se cuestionó si valía la pena esperar... pasó mucho tiempo indeciso. No sabía cuál de las tres opciones podía ser la correcta y aún seguía esperando. Tanto tiempo permaneció en esa oscura nebulosa que no podía recordar lo que esperaba, ni siquiera recordaba la hora, el día, mes o año en que estaba.

Así que, esperó sentado, quieto; absorto en un mundo onírico que solo él conocía. Esperó a puertas cerradas. Estuvo encerrado en su entorno físico como mental. Esperó sentado hasta que la espera lo consumiera o... tal vez no.

Dejó de ver todo lo que le rodeaba... desapareció de su campo visual: el cuarto, los muebles, los instrumentos tecnológicos que una vez fueron parte de su vida y de su alegría. Asimismo, desapareció de su entorno, la familia los amigos, la novia... hasta su mascota.

Estuvo sumido en la oscuridad absoluta (real y mental); a veces creía recordar a Sidharta.¡Claro! pero él no sería un iluminado, quizás era lo contrario. 

Un rayo tenue, casi difuso atravesó su embotado cerebro. ¿Qué era aquello? Se cuestionó; pero siguió quieto. Ese tenue y fugaz rayo luminoso no fue tan significativo, ya que al rato lo olvidó y volvió a sumergirse en el cieno oscuro que obnubilaba su mente; desconocía qué lo apresaba y molestaba.

No supo, no quiso (quizás) saber que en realidad estaba prisionero, ¿era un rehén? ¿un arma biológica? ¿un experimento peligroso? ¿un fantasma? ¿un ser enajenado? No sabía a ciencias cierta qué era porque nunca antes lo había pensado hasta ahora cuando ese fugaz destello atravesó su mente y él lo había olvidado. Se movió un poco. Tal vez (en realidad) solo estaba dentro de esas pesadillas que paralizan; esas que son el preludio de los ataques de pánico ¿Él había sufrido alguna vez una pesadilla, un ataque de pánico, algún terror nocturno? No lo creía. Intentó mover aunque sea solo un dedo para ver o saber en qué situación se encontraba. Nada.

¡Estaba paralizado! Decidió tratar de escuchar los ruidos circundantes. De nuevo, nada. No se dejaba oír ni siquiera el insignificante canto de algún insecto ¿Era de noche verdad? Pensó luego volvió a pensar que estaba pensando demasiado ¿ Pensando se resuelven las cosas? No. Sí ¿No?¡Sí! Bueno, no se decidía.

Trató de abrir los ojos. Sus párpados estaban muy pesados. Casi parecían cosidos o pegados con esos pegamentos que son muy adhesivos. Desistió. Siguió sentado. Pero... ¿Por qué si estaba dormido, estaba sentado? No había respuestas a tantas interrogantes. Esta vez decidió hacer algo que no había hecho: ¡NO PENSAR! No... pensó.

Continuara...



Autora: La primera ARA

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Enredado   Estoy enredado en los diminutos e innumerables hilos de mis pensamientos. Nublado por la lamentable idea de recuperar lo perdido...