Pensamientos de un alma perdida
Sigo aquí... a pesar del cansancio y de las pérdidas que me ha ofrecido el tiempo.
Me encuentro decepcionado, asqueado e inconforme con lo que alguna vez fue la vida.
Puedo escuchar los llantos, las penas y el delirio de quienes se encuentran entre la vida y la muerte.
Ellos están confusos, asustados y arrepentidos de su muy apresurada elección.
Aún así, ni la muerte podrá sacarlos de su agonía eterna.
El tiempo me ha mantenido solo, distante y alejado de todo.
Encerrado en esta prisión inexistente que alguna vez fue habitada.
Al final, supongo que mis decisiones me han llevado dónde estoy.
Ya que no vale la pena arrepentirse o quejarse de algo que no está bajo mi control.
Aún puedo recordar ese escenario donde cumplía mi papel perfectamente, sin pensarlo.
Una lástima que me aburriera de él y abandonara mi increíblemente elaborado guion.
Solo por eso, me mantienen aquí.
No importa quién sea, ni cuanto pase el tiempo, al parecer los intereses tienen más prioridad que cualquier cosa existente.
¿Seguiré siendo útil? o seré simplemente desechado como tontos que tuvieron en una posición similar.
Ojalá la existencia fuera más simple de comprender y predecir.
Esta interminable y desesperante espera, me ha comenzado a cansar.
Tristemente, ni el cansancio es algo que me pueda sacar de este triste lugar.
Espero que estén felices los que una vez dijeron:
“Ni en la muerte podrás encontrar la paz que buscas en la vida”.
Supongo que su forma de pensar hacía de su vida algo más placentero.
De todas formas, la vida no valía lo suficiente para lo que ahora, de muerto, comprendí.
Después de escuchar tantas quejas, felicitaciones y delirios, creo que finalmente, lo he comprendido.
No sé si el precio a pagar lo haya valido, pero, eso es otra cosa de la que tampoco me puedo arrepentir.
Si pudiera arrepentirme de algo, sería la de haber sido parte de aquellos que actuaron como simples y miserables marionetas.
Todo para satisfacer a esos absurdos, insensibles e inexpresivos espectadores.
Quienes prefieren que siga el espectáculo, sin importarle lo más mínimo que ocurra en ese miserable y hermoso escenario.
Estos espectadores, a pesar de ser absurdos, insensibles y unos desagradables seres; ni merecen la mitad de nuestro macabro director, quien estuvo guiando esta miserable y grotesca obra.
Me arrepiento profundamente de haber formado parte de esta, pero en vida.
No tenía derecho de decidir siquiera mi miserable y estúpida muerte.
Por suerte, el tiempo me ha ayudado a quitarme, casi por completo, este ridículo arrepentimiento.
Por más pesadas que sean mis penas, ya nada importa.
Ojalá pudiera comprender cómo funciona todo, pero, lamentablemente, ni la eternidad es suficiente para esto.
Este infausto proceso, que me mantiene aquí, me ha hecho recordar los estudios, las ideologías y los métodos, que tanto utilizaban para encontrar un sentido a ese lamentable y estúpido espectáculo o que es la vida.
Es triste ver cómo tanto esfuerzo fue simplemente eliminado, aunque al final parece que ya estaban comenzando a acertar.
Sigo recordando la frase:
“Todas las historias tienen un final”.
En vida hubiese pensado que esta frase se trataba de una ley universal, pero de todas formas no me gustaba ese término.
Las cosas son diferentes en la realidad que en el papel.
Si hubiera sabido eso antes...
¿Qué hubiera pasado?
Supongo que aprecio de la misma manera en que odio a quién me guarda en este eterno castigo.
Fue de gran ayuda poder salir de ese ridículo escenario, pero, en cambio, me ha dejado aquí encerrado.
Sus incomprensibles acciones me han generado más preguntas que respuestas.
Solo me queda recordar cómo era todo una vez, esos hermosos paisajes y sonidos tan calmados.
Ahora, se encuentran reemplazados con este incómodo vacío y este inmenso silencio.
Al final, ni consumiendo mi propia existencia sería suficiente para satisfacerme en estos momentos.
Solo espero, que alguien como tú, que es capaz de percibir mis pensamientos y lamentos, no confundas mis palabras y seas capaz de comprender hasta dónde he llegado.
Si logras entender lo que se encuentra oculto entre estos, espero que no sea tarde, a diferencia de mi caso, vendrá por ti.

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