domingo, 13 de julio de 2025

La niña sin color

 La niña sin color

 

La niña sin color presenciaba el horizonte con una mirada perdida. Lo que alguna vez fueron hermosos y coloridos paisajes, ahora se han convertido en una obra de arte vacía y sin color. El rostro melancólico de la niña llamó la atención de unos cuantos, pero nadie se molestó en irrumpir su soledad. Después de largos suspiros, su extravagante y colorida vestimenta llamó la atención de un curioso que se preguntaba la causa de su nostalgia.

Rechazando las preguntas casuales la niña ignoraba todo lo que aquel extraño le estaba preguntando, mientras miraba el mismo paisaje. En un momento determinado al repetirle insistentemente que era lo que ella miraba, decidió contestar afirmando que miraba cómo lentamente aquel hermoso paisaje también perdía el color.

Confundido, mantuvo el silencio por unos segundos tratando de comprender tan inesperada respuesta. Dispuesto a saciar su inexplicable curiosidad hace una pregunta más, tratando de obtener una respuesta que considere razonable. La pequeña respondió que todo en algún momento llega a perder su color, así como lo pierden las paredes, los objetos y ella misma.

Aún más impactado y sin saber como responder, es interrumpido por un par de personas que se encontraban cerca desde hace un tiempo. Estos se preocuparon al ver a aquel extraño hablar tanto tiempo solo con una niña que claramente estuvo ignorándolo bastante tiempo. Cuando pensaron a cuestionarlo, el simplemente respondió que tenía curiosidad de saber por qué ella se veía tan triste y se encontraba sola. Asumiendo el hecho de que pudo haberse perdido o alejado involuntariamente de sus padres.

Para aclarar la situación definitivamente, uno de los presentes decidió preguntarle a la niña, no sin antes tocarle sus pequeños hombros para llamar su atención. A lo que ella, sin decir ni una palabra se voltea y le da la cara a los presentes. Estos instintivamente procedieron a mirarle a los ojos esperando una respuesta. Sin embargo, ellos pudieron presenciar como lo que fue una mirada melancólica se transformaba en una mirada agresiva, de manera tal que parecía que estuviera gritando furiosamente en silencio.

Recibiendo la sorprendente respuesta de que así como no necesitan color, tampoco necesitan existir. Desapareciendo ella de la vista ellos o tal vez, desapareciéndose ellos...

 

 

Autor: El tercer ARA 

domingo, 6 de julio de 2025

La niña de rojo

La niña de rojo




La niña de rojo ríe... Sus rostro alegre perturbó a todos los que las presenciaron. Su alegría perturbaba a los espectadores. Sonriente, ella juzgaba a los ingratos que estaban en su presencia. Enojados, la miraban pero nadie se atrevió a acercarse...

Los presente sintieron una inesperada furia por la risa de aquella niña. Su inesperada aparición en el escenario dejaba tanto dudas como molestias; convirtiendo lo que era un espectáculo clásico en una obra indefinida, donde los espectadores se habían convertido en actores. Bastante ofendido, el más cercano de ellos se acercó rápidamente a la niña. Se paró frente a ella y la miró. Ella con una sonrisa inocente levantó su cabeza para mirarle a los ojos y se rió en su cara.

El hombre enojado, intentó agarrar a la niña por el brazo. Aunque su intento terminó tiñendo las pequeñas medias blancas de la niña con un hermoso color carmesí. Aterrado se desmayó casi instantáneamente al ver lo que había pasado con su brazo. El público estaba impactado, los gritos silenciosos fueron destruidos por los gritos reales de los más débiles.

La nueva obra había llegado a su clímax, cada vez habían más intentos fallidos de salir del teatro. Las puertas no se abrían, las ventanas no se rompían; la desesperación inundaba el ambiente. Mientras todos eran chocados, pisados y golpeados en un intento inservible de escapar. La niña silenciosamente caminó al borde de la escenografía, se ajustó su vestido y se sentó en el suelo a mirar el desarrollo de la obra...



Autor: El tercer ARA 

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