domingo, 27 de noviembre de 2022

Distancia

 Distancia

distancia


Al principio

mi mano tocaba tu mano.

Todo parecía estar bien.

Pero...

Tu mano se alejó de mi mano.

Tenía que alargar el brazo

para tocarte.


La distancia creció

como hierba en el verano.

Mi mano y mi brazo...

Se extendían para tocarte.

Esa distancia se acrecentó

con los años...

Nada parecía igual.


Tenía que dar dos pasos

para llegar a tu mano. Luego...

Mi mano ya no te alcanzaba.


Siempre era yo

la de los dos, tres o más pasos...

Y mi brazo... y mi mano... y yo...

empezamos a cansarnos...


La distancia crecía.

Crecía como un monstruo

que arropó los rascacielos.

Ya no habían pasos...

Ahora la distancia era el agua.


Estabas en una isla.

Mi mano no te alcanzaría...

Esa agua que te rodea... aumenta.

Nunca me ha gustado el agua.

¡No sé nadar!


Después,

cuando el agua sea aún más profunda

y veas que yo no te alcanzo,

tal vez quieras tender un puente

que me permita encontrarte.


Si no lo haces

debes recordar que:

siempre fui yo la que di

un paso al frente

para acercarme, para tocarte...


Ya no.

No sé nadar.

Estoy cansada.

¡Y casi veo un tsunami!



Autora: La primera ARA

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