Debilidad
Rechazada por los jóvenes y repudiada por los viejos. La más despreciada antagonista de la vida. Siempre acusada injustamente de los males y siempre desmentido su valor. Ante la importancia de su concepto me pregunto: ¿Quién no ha sido débil?
La debilidad disimula su valor en su esencia. Lo que la convierte en el lamentable desprecio de los ignorantes que olvidan el valor que tuvo la debilidad para su fuerza, en un repudio desastroso que es impulsado por el miedo. Ser débil siempre es considerado ser una víctima, un objetivo, un número más. Aunque... ¿Si no hubiera débiles quienes serían los fuertes?
El dolor, la fragilidad, la impotencia, la enfermedad y todo lo que es considerada ser débil es condenado, apartado y censurado. Destacando así la inconsciencia de la carne que se mantiene por el consumo de los débiles. Por eso los débiles se adaptan, se camuflan y engañan a todo el que pueda. Lo que lleva que la maldad de ambas ideas se terminen consumiendo entre sí...

